|
Es considerado en México como la droga de inicio y la segunda más consumida.
Es una planta originaria de América que con el tiempo se ha dejado de usar con fines
curativos, como lo hacían los nativos americanos.
El principio activo del tabaco es la nicotina, sustancia de propiedades
adictivas con efectos sobre el estado de ánimo.
Además de la nicotina, el tabaco contiene alquitrán que provoca cáncer de pulmón
y de otros órganos.
En el humo del cigarro se han identificado más de 4 mil sustancias, 40 de las
cuales son potencialmente cancerígenas.
Al entrar en la sangre el monóxido de carbono que contiene el humo del cigarro, obstaculiza
el transporte de oxigeno, indispensable para la vida.
1.2.1 EFECTOS A LARGO PLAZO
Entre los daños y enfermedades que produce el tabaco destacan: infartos al corazón,
enfermedad pulmonar obstructiva crónica, como la bronquitis y el enfisema pulmonar. cáncer de
pulmón, de próstata y de mama, entre otras enfermedades potencialmente mortales.
El consumo de tabaco también produce resequedad de la piel, arrugas prematuras y
pérdida de piezas dentales.
Aumenta las molestias asociadas con la menstruación y se le relaciona con
algunos casos de esterilidad o concepción retardada.
Las mujeres que fuman y toman anticonceptivos están más expuestas a sufrir
embolias y accidentes cardio y cerebrovasculares.
El consumo de tabaco es una de las causas más frecuentes de disfunción eréctil
(impotencia sexual).
El tabaco eleva el colesterol y la tensión arteria!. condiciones que predisponen
a la enfermedad coronaria y al infarto al miocardio. El colesterol tapa las arterias, lo que puede
conducir a embolias, mientras que la hipertensión (presión alta) rompe esos vasos y causa
accidentes cerebro-vasculares (derrames cerebrales).
1.2.2 ¿AFECTA EL TABACO DURANTE EL EMBARAZO?
El consumo de tabaco eleva el riesgo de parto prematuro y de padecer problemas de desarrollo
del feto, además de abortos espontáneos, muerte fetal y muerte neonatal.
Se sabe con certeza que los niños de fumadoras nacen con bajo peso (170 gramos
menos, en promedio) y están expuestos al síndrome de muerte súbita (muerte de cuna).
El tabaco aumenta la probabilidad de tener hilos con trastornos de déficit de
atención e hiperactividad (niños extremadamente inquietos), cuando las madres fuman durante el
embarazo.
De todos los problemas de salud pública, el tabaquismo ocupa un lugar especial. Se trata
de una adicción que durante mucho tiempo fue tolerada. Hoy, sin embargo, hay evidencia
científica que demuestra los graves daños que produce en la salud, no sólo a quienes fuman sino
también entre los que se exponen involuntariamente al humo del tabaco.
La Organización Mundial de la Salud indica que el tabaquismo es causa de 11,000
- muertes por día; es decir; 4 millones de fallecimientos al año en el mundo (1).
Según un informe elaborado por la OPS y el Banco Mundial, la mitad de todos los
fumadores crónicos perderán la vida por causa del tabaco (1).
Para el año 2020 habrá 8.4 millones de muertes anuales por enfermedades
relacionadas con el tabaco en todo el mundo.
Para el 2030 serán] O millones de muertes, de las cuales 7 de cada 10 ocurrirán
en países en vías de desarrollo, como el nuestro (1).
Los adolescentes son la población de más alto riesgo, ya que más del 60% de los
fumadores se ha iniciado desde los] 3
años y más del 90%, antes de los 20(1).
El tabaquismo es la causa prevenible de muerte y enfermedad más importante en el
mundo (1 J.
Existen alrededor de mil 100 millones de fumadores en el mundo (1).
800 millones de fumadores viven en países en vías de desarrollo (1)
30% de los adultos en el mundo son fumadores. Cada minuto mueren 7 personas por
enfermedades asociadas al tabaquismo (1).
Se calcula que en México, mueren anualmente más de 53 mil personas por enfermedades derivadas
del tabaquismo (1).
Diariamente fallecen 147 personas por consecuencia de este problema, es decir 6
cada hora. Estas defunciones representan 1 de cada 10 de las muertes en el país (1)
En México el Sector Salud destina 29 mil millones de pesos anuales (0.5% del producto interno
bruto [PIB]) para atender los problemas relacionados con el consumo de tabaco (1).
Fumar reduce los años de vida productiva por incapacidad o muerte prematura;
también genera pérdidas económicas al reducir la fuerza laboral por enfermedad y ausentismo;
produce ausentismo escolar por enfermedad repetitiva de las vías respiratorias; y disminuye la
calidad de vida en fumadores activos y pasivos (1).
En México los datos de encuestas muestran que 1 de cada 4 personas de la
población urbana fuma (2).
El número de fumadores, de 1998 a 2002, aumentó de 9 millones a 14 millones de
personas en la población urbana (2).
1 de cada 3 mexicanos vive expuesto de forma involuntaria al humo de tabaco.
La Encuesta sobre Tabaquismo en Jóvenes 2003 muestra que la mitad de los
estudiantes (51.1%) ha experimentado o probado el cigarro alguna vez en la vida (3).
El 45.7% de los estudiantes convive con fumadores, principalmente sus padres
(3).
Los estudiantes reportan que es fácil adquirir cigarros; el 61.8% compró
cigarros en el último mes. Este producto no les fue negado a pesar de ser menores de edad (3).
Existe permisividad social, pues 13.1 % de los adolescentes refiere que
habitualmente fuma en su casa y también en lugares públicos (29.9%) (3).
En años recientes, el consumo de tabaco al menos una vez en la vida, es el 50%
del total de los encuestados, jóvenes estudiantes de secundaria y bachillerato y abarca a ambos
sexos en proporciones prácticamente iguales: 51 . 1 %, hombres y 50. 1% mujeres (4).
Los adolescentes que fuman consuetudinaria mente presentan síntomas
respiratorios crónicos con mayor frecuencia que los no fumadores (5).
El tabaquismo activo retarda la velocidad del crecimiento pulmonar durante la
adolescencia (5).
En general, se puede señalar que las tendencias que hasta hoy muestra la
epidemia del tabaquismo en nuestro país son las siguientes:
- Disminución de la edad promedio de inicio.
- Mayor consumo entre menores de edad.
-Incremento de prevalencia de consumidores del sexo femenino.
El 7.1% de los fumadores en nuestro país son menores de 18 años (1) El 37.9% se
encuentran entre los 18 y 29 años de edad (1).
El 52% de los fumadores en nuestro país consumen cigarros diariamente.
EL FUMAR SÓLO DAÑA AL QUE CONSUME
Falso. Quienes fuman afectan a los que conviven a su alrededor: los cónyuges y los hilos.
Los hijos de padres fumadores pueden padecer más infecciones respiratorias y
problemas del oído, crisis de asma frecuentes y severas, predisposición a bronquitis y neumonías y
los recién nacidos, síndrome de muerte súbita (muerte de cuna).
Los cónyuges tienen mayor riesgo de sufrir bronquitis crónica y enfisema
pulmonar, cáncer pulmonar, bucal o de vejiga, infarto al corazón y enfermedades
cerebro-vasculares.
Las embarazadas tienen mayor probabilidad de abortar o tener hijos con bajo peso
y menor desarrollo al nacer.
FUMAR TIENE EFECTOS RELAJANTES
Falso. La nicotina que contiene el tabaco es un estimulante que aumenta la tensión y la
ansiedad. La "relajación" que sienten los fumadores al fumar no es por el cigarrillo, sino por las
circunstancias que se asocian al acto de fumar. Pregúntale a un ex fumador y te dirá que se siente
más relajado, menos tenso y que duerme mucho mejor.
CUANDO DEJAS DE FUMAR, ENGORDAS
Falso. Los estudios realizados indican que cuando dejan de fumar los individuos, aumentan de
peso, otras bajan de peso y otras más se mantienen en su peso. En algunas personas la falta de
nicotina produce cambios metabólicos pero estos efectos son de corta duración. Cuando un ex fumador
engorda es porque generalmente ha sustituido el acto de fumar por el de comer en exceso.
LOS CIGARROS LlGHT HACEN MENOS DAÑO
Falso. Aunque los cigarros light sean bajos en nicotina y alquitrán, provocan los mismos
daños a quienes fuman.
FUMAR 5 CIGARRILLOS AL DÍA NO ES FUMAR
Falso: Los efectos de la nicotina y las demás sustancias contenidas en el cigarro son
acumulativos. Fumar poco, pero de forma continuada es tan perjudicial como los excesos esporádicos.
Y desde luego, no fumar es no fumar NUNCA.
HAY GENTE A LA QUE EL CIGARRO NO LE HACE DAÑO
Falso: El cigarro perjudica la salud de todos los que lo consumen y de quienes están
alrededor.
Lo que sucede es que el grado de daño y el tiempo en que éste se manifiesta
varía con cada individuo.
Si has decidido dejar de fumar; puedes seguir estos cinco pasos:
PREPÁRATE
Fija una fecha para dejar de fumar. Desecha todos los cigarros, encendedores y
ceniceros de tu casa, automóvil y lugar de trabajo.
No permitas que se fume en casa.
Recuerda las ocasiones anteriores en que intentaste dejar de fumar; piensa en lo
que funcionó y en aquello que te provocó la recaída.
Una vez que dejes de fumar no des ni una sola fumada!
SOLICITA APOYO
Está demostrado que tienes mayores posibilidades de éxito si solicitas apoyo:
Habla con tu familia, amigos y compañeros de trabajo; pídeles que no fumen cerca ni dejen
cigarrillos a la vista.
Habla con tu médico.
APRENDE HABILIDADES Y CONDUCTAS NUEVAS
Trata de entretenerte cuando sientas ganas de fumar. Habla con familiares y
amigos, sal a caminar u ocúpate en algo que te distraiga.
Diariamente haz algo que disfrutes. Premia tu esfuerzo. Bebe mucha agua y jugos
de fruta.
Al principio, cuando dejes de fumar; cambia tus rutinas. Reduce la tensión
emocional, con respiraciones profundas, toma un baño caliente, haz ejercicio, lee un libro.
SOLICITA AYUDA PROFESIONAL
La nicotina contenida en el tabaco además de ser tóxica, causa dependencia física. La fuerza
de voluntad no siempre es suficiente. Solicita ayuda profesional. llama al 5212 1212 o al 01 800
911 2000 y pregunta por las clínicas para dejar de fumar.
PREPÁRATE PARA LAS RECAÍDAS
La mayoría de las recaídas suceden durante los primeros tres meses después de abandonar el
tabaco y son parte del proceso de recuperación. Observa lo que te hace recaer para que puedas
evitarlo y si no puedes vencer la necesidad de fuma recuerda que existen las clínicas para dejar de
fumar con métodos probados para ayudarte.
Para reforzar tus buenos propósitos, piensa en los beneficios que tiene dejar de
fumar:
A los 20 minutos, la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la temperatura
del cuerpo se normalizan.
Luego de 8 horas, el oxígeno alcanza los niveles adecuados, permitiendo que la
respiración sea más profunda y que los pulmones se oxigenen mejor.
Después de 72 horas, se respira mejor. Se incrementa la capacidad pulmonar y se
beneficia la función bronquial. Mejora el sentido del gusto y del olfato.
De 15 días a 3 meses después, disminuye la tos, el cansancio y la sensación de
ahogo y fatiga, así como las infecciones respiratorias. Mejora la circulación sanguínea y el
funcionamiento de los pulmones.
Después de 9 meses se reduce notablemente la tos, la congestión y la sensación
de falta de oxígeno.
De 10 a 15 años sin fumar: disminuyen las probabilidades de desarrollar cáncer
pulmonar, de vejiga, de boca, de laringe y las enfermedades del corazón.
Algunos beneficios adicionales son que tú y tu ropa dejarán de oler a humo de
tabaco; además aumentará tu capacidad para realizar actividades físicas y mejorará tu economía.
|